El barniz y la cera son productos transparentes que, una vez aplicados, dejan ver el veteado o las fibras de la madera; en cambio, las pinturas cubren totalmente la superficie formando una película opaca y uniforme.

Elementos para el acabado de la madera: 1. pistolas pulverizadoras; 2. papel
de lija; 3. taco de lijar; 4. pintura en aerosol; 5. forma de mantener los pinceles; 6. bote de barniz tapaporos; 7. rodillo de goma espuma

Pulido. Antes de barnizar, pintar o lacar es necesario preparar cuidadosamente la superficie de la madera, ya sea esta maciza o de tablero prefabricado. Se puede lijar la superficie a mano o también a máquina, empleando en primer lugar papel de lija de grano medio y, a continuación, fino. Después de lijar hay que limpiar el polvo resultante con un cepillo o brocha, para seguidamente barnizar.

Barniz tapaporos nitrocelulósico. Para un acabado con barniz tapaporos nitrocelulósico, deberá proceder de la siguiente manera: primero pula con papel de lija de los números 5 o 6 y limpie la superficie de madera del polvo resultante; a continuación, aplique a paletina o pistola una mano de barniz tapaporos nitrocelulósico convenientemente rebajado con disolvente universal; una vez seca (pasadas unas dos horas) alise la superficie mediante papel de lija de los números 280 o 320; luego aplique una segunda y tercera capa repitiendo el mismo procedimiento y, por último, aplique laca satinada transparente como capa de acabado, rebajada al 30-50 % con disolvente.

Barniz-tinte para maderas. Puede utilizarlo para teñir y barnizar en un solo producto cuando desee un acabado de gran brillo, duro y elástico. Tendrá que proceder de la siguiente manera: en primer lugar lije y limpie de polvo la superficie; a continuación, remueva bien el producto, diluyéndolo con disolvente cuando sea preciso, y aplíquelo en capas finas; espere entre 12-24 horas y lije la superficie antes de extender una segunda capa. Tenga en cuenta siempre que cada capa aplicada oscurece la anterior.

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Consejos para la utilización de los barnices nitrocelulósicos

Agite siempre antes de utilizar.

Tape el recipiente después de su uso.

Tenga en cuenta que el producto es tóxico por inhalación, y existe riesgo de efectos graves para la salud en caso de exposición prolongada.

Barnizado a pistola

Prepare el barniz lo suficientemente fluido.

Practique primero con una superficie de prueba antes de la aplicación definitiva, y compruebe que no hay obstrucciones en la boca aspersora que impidan un acabado regular y homogéneo.

√ Pulverice ejerciendo un movimiento continuo, primero vertical y luego en sentido horizontal, manteniendo la pistola a una distancia constante y perfectamente perpendicular a la superficie.

Comience la pasada por el contorno, realizando un enmarcado pulverizando simultáneamente la superficie y el canto. Aplique más barniz en los extremos, ya que tiene tendencia a acumularse por el centro; a continuación, aplique una capa en sentido longitudinal o en sentido contraveta, montando cada pasada con respecto a la anterior un 50 % del ancho aproximadamente (esto es importante para conseguir una superficie uniforme y homogénea).

Utilice una mascarilla adecuada de cartuchos filtrantes que impidan las inhalaciones; para evitar alergias en la piel, proteja las manos con guantes apropiados, como los de látex.

Mantenga las ventanas abiertas evitando las corrientes de aire.

Para no ensuciar el taller puede crear también una protección tipo muro a base de cartón.

Utilice gafas protectoras.

No fume ni mantenga una llama cerca de la zona.

Barnices y selladoras en base acuosa. Los barnices que tienen como base disolventes, además de indudables ventajas, presentan varios inconvenientes, entre ellos que son inflamables, tóxicos, producen irritación cutánea y alergias, y sus residuos contaminan el ambiente.

Todos aquellos aficionados y usuarios en general que muestren preocupación por el medio ambiente y la ecología deberán tener en consideración los productos en base agua, ya que además resultan ideales para su aplicación en locales cerrados (carecen de olor y son más seguros, al no ser inflamables).

Cabe destacar que los barnices en base agua pueden aplicarse con facilidad mediante todos los sistemas utilizados para la aplicación del barniz tradicional, se secan muy rápido y permiten obtener resultados de acabado similares a los anteriores tanto en aplicación manual como con pistola, aunque se notan más las marcas del rodillo o de la brocha.

Barniz de poliuretano. Barniz de gran resistencia, lavable y de secado rápido; se utiliza en superficies que deban soportar roce y desgaste.

¡Atención!

Recuerde que tendrá que aplicar el barniz antes de ensamblar los objetos desmontables: así evitará rincones donde se depositará un exceso de barniz.

Selladoras acrílicas. Las selladoras acrílicas son productos al agua especialmente adecuados para sellar superficies porosas, que permiten conseguir acabados de gran calidad en cuanto a brillo y color. Su aplicación es sencilla, se secan en una hora y cuando han transcurrido cuatro horas se puede aplicar una segunda capa.
Los utensilios empleados son muy fáciles de limpiar.

Acabado con cera. La cera puede encontrarse en el mercado incolora o teñida en distintos colores. Se puede aplicar como capa de acabado después del barniz tapaporos nitrocelulósico, y en lugar de la laca de acabado. La aplicación se realizará de la siguiente manera: frote la madera con estropajo de aluminio fino untado de cera, extendiéndola bien por la superficie; pasadas unas horas, frote fuertemente con un paño hasta obtener un brillo satinado y uniforme.

Teñido de la madera. Los tintes se emplean como paso previo a la aplicación del barniz, cuando se quiere modificar o resaltar el color natural de la madera sin cambiar el aspecto de las fibras. Los hay de tres tipos, según el vehículo que emplean para aplicarse: al agua, al alcohol y al aceite. El más fácil de utilizar para los aficionados es el tinte al agua, aunque hay que tener en cuenta que al aplicarlo levanta repelo en la madera.

Hay tintes naturales, como por ejemplo la nogalina (obtenida mediante la pulverización de la cáscara de nuez, de aspecto granulado oscuro). Actualmente se utilizan tintes artificiales, que se presentan, generalmente, en sobres de colorantes dispuestos para mezclar y disolver en agua o alcohol. También se presentan en envases preparados para aplicar directamente sobre la madera.

Los tintes deben prepararse de la siguiente manera: en medio litro de agua caliente, se deposita una cucharada de nogalina en polvo; se remueve bien la mezcla, y se deja reposar unos veinte minutos; a continuación, se cuela utilizando una media para evitar que se acumulen grumos más espesos que puedan manchar la madera.

Consejos

Tenga en cuenta que algunas zonas de la madera pueden absorber más rápidamente que otras el tinte, dando la impresión de que este no se ha aplicado en ese lugar.

Por lo que respecta a la aplicación, antes conviene hacer una prueba sobre una pieza sobrante de la misma madera para comprobar si se obtiene la tonalidad deseada, y luego los pasos serán los siguientes: se elimina el polvo procedente del lijado de la superficie, se aplica el tinte de forma uniforme (procurando no pasar dos veces por la misma zona, ya que se oscurecería en exceso) y finalmente se iguala la coloración pasando un paño seco (así se elimina también el exceso de líquido).

Consejos y precauciones para el empleo de pinturas y lacas

√ Tenga presente que los cantos absorben siempre mayor cantidad de pintura.

√ Limpie adecuadamente pinceles y rodillos para garantizar su duración.

√ Cierre herméticamente el envase para conservar el sobrante de pintura.

√ Si decide aplicar barniz o pintura a pistola, debe hacerlo en un local con ventilación suficiente y, además, utilizar una mascarilla adecuada de cartuchos filtrantes.

√ Debe tener en cuenta las precauciones habituales en el manejo de productos inflamables.

Acabado con lacas o pinturas. Las pinturas o esmaltes son productos que además de proteger la madera la decoran, cambiando su color mediante una capa opaca.

Para preparar la superficie de la madera, si desea obtener un acabado satinado de gran calidad, ha de proceder de la siguiente manera: pula la madera con papel de lija de los números 00 o 000 y elimine el polvo resultante; para cubrir las posibles irregularidades, grietas y defectos, aplique con una espátula masilla y deje secar aproximadamente 12-24 horas; aplique a continuación una capa de selladora sintética especialmente preparada para superficies porosas (emplee para uniformizar la superficie una paletina ancha, y deje secar un periodo de tiempo comprendido entre 24-48 horas); lije con papel de lija de los números 320-360 bien seco o al agua, hasta conseguir una superficie lisa y uniforme; aplique con una paletina ancha, con un rodillo de espuma o con una pistola pulverizadora una mano de laca satinada del color elegido; pula la superficie con papel de lija del número 360, elimine el polvillo resultante y deje secar; proceda seguidamente a aplicar la última mano de la laca satinada.

Brochas y rodillos para pintar o barnizar

El tamaño de la brocha ha de ser adecuado para la superficie que se va a pintar o barnizar. Emplee siempre brochas de cerdas, que son las de mejor calidad y no desprenden pelos. Deben presentar una mata densa que al presionar con la mano se abra en forma de abanico, para volver a su forma natural al cesar la presión.

Las paletinas son brochas anchas de forma plana que reparten mejor el barniz cuando se han de cubrir grandes superficies.

El rodillo de espuma se emplea para superficies anchas, ya que permite repartir el barniz tapaporos de forma rápida y homogénea; debe emplearse con un recipiente con escurridor que permita dosificar la cantidad de barniz a aplicar. En función del poro o de la rugosidad del relieve de su esponja, se obtienen diversos
acabados; para la aplicación de barnices y lacas puede utilizar un rodillo de espuma de poro cero.

Accesorios de seguridad

Son elementos de protección que garantizan la seguridad durante la realización de cualquier operación en el trabajo con la madera (fig. 30).

Recomendaciones para el mantenimiento de los pinceles

√ Limpie las brochas cuidadosamente después de utilizarlas y antes de que se seque el barniz.

√ Guarde el barniz sobrante en un recipiente metálico perfectamente hermético.

√ Cuando se desea conservar el pincel, lo más conveniente es dejarlo a remojo en agua o, mejor aún, en disolvente, en un recipiente tapado con un cartón para que este no se evapore; para que no se estropeen los pelos del pincel, se puede dejar suspendido utilizando una pinza de tender la ropa.

Accesorios de seguridad: 1. mascarilla antipolvo; 2. orejeras (cuando el nivel de ruido supere los 85 decibelios); 3. gorra; 4. gafas protectoras; 5. guantes de lona (para evitar clavarse astillas); 6. mascarilla de cartuchos filtrantes (protección en trabajos de barnizado o pintura a pistola)