Encontrar el tipo de moldura adecuado es esencial para completar cualquier tipo de proyecto en carpintería.
Aplicación de un cepillo especial para hacer molduras sobre un banco de trabajo de carpintero.
Se denomina moldura a la pieza de ornamentación de variado perfil, con dos o más caras labradas con salientes y entrantes de diversa configuración, que se caracteriza como complemento en los trabajos de carpintería.
Para construir una moldura se traza primero el perfil de las formas en la testa de la pieza. Con una lima gruesa se rebaja hasta un ángulo que respete el trazado realizado (a); posteriormente, con un garlopín o un cepillo se desbasta el ángulo saliente (b), y sobre el chaflán generado se pasa el cepillo de moldurar, apropiado a cada perfil, por ejemplo, el caveto.
Clases de molduras en madera
Según la forma, las molduras se dividen en cuatro clases:
Molduras Planas.
Aquéllas cuyos salientes, entrantes y chaflanes son superficies planas, como en las molduras de filete o listel (a), platabanda (b), plinto (c), ábaco y chaflán (d).
Molduras Convexas.
Aquéllas cuyos salientes son parte de una curvatura convexa, como en las molduras de junquillo (e), toro (f), cuarto bocel (g), cuarto bocel invertido (h).
Molduras Cóncavas.
Las que presentan en su perfil el desarrollo de una curva cóncava, como en las moldura de caveto (i), imposta (j), media caña (k), escocia (l).
Molduras Mixtas.
Las que muestran en su perfil tanto figuras convexas como cóncavas, siendo el caso de las de gola (m), gola invertida (n), talón (o) y talón invertido (p).

Diferentes tipos de molduras según sus perfiles característicos: planas, convexas, cóncavas y mixtas.