Hacer que nuestro hogar sea un lugar seguro es una cuestión que preocupa a todo el mundo. Adoptando algunas medidas de seguridad, podemos disuadir (o al menos, desanimar) las malas intenciones de cualquier ladrón. Una de las soluciones más eficaces y fáciles de llevar a cabo consiste en instalar unos goznes para las persianas, una mirilla, un dispositivo antipalanca y un resorte.

1 El gozne de la persiana hermética se monta en el interior de la misma, en el sitio adecuado, atornillándola a los laterales de la pared.
2 Si alguien intenta subir la persiana desde el exterior, la espiga del gozne se deslizará en una de las hendiduras que queda entre los listones, bloqueándola e impidiendo que suba. Para desbloquear la persiana sólo tendrá que sacar la espiga desde el interior de la vivienda.

3 Para montar una mirilla en la puerta de entrada, practique en esta un agujero del diámetro requerido.

4 Introduzca ambas partes de la mirilla en el agujero, una por dentro y otra por fuera de la puerta, y enrósquelas hasta que estén perfectamente encajadas.

5 Para montar el dispositivo antipalanca, compruebe que entre puerta y bastidor queda espacio, y señale dónde va a instalar la placa.
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6 Con un formón plano, rebaje el bastidor del marco, hasta alcanzar la profundidad necesaria para alojar la placa con sus correspondientes tornillos.
7 A continuación, introduzca la placa en el alojamiento correspondiente y fíjela bien. Para ello, deberá utilizar los tres tornillos previstos.

8 Practique dos agujeros guía en el borde interior de la puerta, para colocar la placa macho, que debe coincidir perfectamente con la que está fijada al bastidor.
9 Monte la parte macho. Al cerrar la puerta, ambas partes encajan perfectamente, impidiendo que la puerta pueda ser abierta con una palanca.
10 Para fijar la persiana, monte dentro de la caja un resorte de muelle que se pueda desenganchar con un cordel.
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